Claudio Rodríguez

Don de la ebriedad (fragmento)
" Siempre la claridad viene del cielo;
es un don; no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
Así amanece el día; así la noche
cierra el gran aposento de sus sombras.
Y esto es un don. ¿Quién hace menos creados
cada vez a los seres? ¿Qué alta bóveda
los contiene en su amor? ¡Si ya nos llega
y es pronto aún, ya llega a la redonda
a la manera de los vuelos tuyos
y se cierne, y se aleja y, aún remota,
nada hay tan claro como sus impulsos!
Oh, claridad sedienta de una forma,
de una materia para deslumbrarla
quemándose a sí misma al cumplir su obra.
Como yo, como todo lo que espera.
Si tú la luz te la has llevado toda,
¿cómo voy a esperar nada del alba?
Y, sin embargo -esto es un don-, mi boca
espera, y mi alma espera, y tú me esperas,
ebria persecución, claridad sola
mortal como el abrazo de las hoces,
pero abrazo hasta el fin que nunca afloja. "
(De el poder de la palabra- www.ePdLp.com)
DE TEXTOS UNIVERSITARIOS A SU DISCURSO EN LA RAE
La prosa de Claudio Rodríguez
EVA MARÍA GARCÍA
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MADRID.- 'La otra palabra' (Tusquets) recoge los textos en prosa escritos por el poeta Claudio Rodríguez. Aquéllos que conocen la extensión de la obra poética de este gran escritor no se extrañarán de la brevedad, también, de su producción en prosa. Una vez más el lector puede comprobar que Claudio destaca por su concisión y claridad. Fernando Yubero comienza su recopilación con dos trabajos que Claudio Rodríguez realizó en su época de estudiante de Filología Románica en la Universidad Complutense de Madrid.
Se trata de 'El elemento mágico en las canciones infantiles de corro castellanas', su memoria de licenciatura, y 'Anotaciones sobre el ritmo de Rimbaud'. Ambas tienen muchos enlaces concretos con la poesía y la poética de este autor, por ejemplo, el tratamiento de elementos mágicos y la relación entre el ritmo de la poesía y el ritmo del caminar.
En la segunda y tercera parte de este libro se reúnen los textos que Claudio escribió sobre poetas que le interesaron y que influyeron en su modo de escribir. Se trata de Pedro Salinas, César Vallejo, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Rafael Alberti, Gabriel Miró, Miguel Hernández, Rafael Morales, José Hierro y Carlos Buosoño, poetas que, en varios casos son amigos personales del propio Claudio. En la tercera parte aparecen estudios sobre Milton, Leopardi, Rimbaud y Valéry.
(Ellibromundo.com)
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